À la prochaine, Bordeaux ¡¡¡

Pascal Pradeau, Cristine, Carolina, Yaël LeGoff, Anthony, Laurent, Momo, Sophie, Gascon, Jean Michel Dumas, Alexis, Mathilde, Claude, Jeremy... algunos firman documentos, otros facilitan la estancia, otros las complementan, y TODOS la enriquecen. Quería agradecer con esta última entrada de este Leonardo 2012 a todos los que, desde Burdeos, contribuyen al éxito de este Proyecto. A todos los que crean ese microcosmos en el que nos sumergimos durante un mes y del que acabamos sintiéndonos parte. Sin ellos, sin su amabilidad, sin su ayuda, nada sería igual.


Solo ha pasado un mes desde aquel primer día de nervios y tensión, un mes que ha resultado muy corto para los participantes. Un mes que, a nivel laboral,  se ha saldado con felicitaciones  de todas las empresas de acogida y que para los chavales supondrá una magnífica carta de presentación de sus méritos profesionales.

A nivel personal quizá todavía es demasiado pronto para asimilar la intensa experiencia que han vivido en estas últimas semanas. Han empezado a intuir que las fronteras, aparte de en los mapas,  están en las cabezas, y cuanto más se viaja más tienden a diluirse. Han convivido con otros colores, otros aromas, otras sensaciones, otros sonidos, otra cultura...y, sin querer, tu mente se vuelve más permeable, tu prejuicios más cuestionables, tus aprensiones más inconsistentes. Tu mundo más amplio. Perdonen los familiares por no advertir de estos efectos secundarios, entiendan que aún estamos en fase de prueba de este medicamento.

 Y bueno, chavalotes, se acabaron las alarmas interminables de las 6:30AM, los tram, las incontournables del Flunch; los bonjour al del 16 y al del 11; las rendez-vous en Quinquonces, las bieres de Victoire, las baguettes del Proxi, y la 313 llena de fichas...

 Felicidades a todos por vuestro comportamiento, por dar vida a este Proyecto, por vuestra valentía de aceptar este reto, por vuestras ganas de crecer...y por mirar hacia abajo cuando yo os lo dije sin sospechar que esta foto ilustraría vuestra despedida. Seguro que habéis aprendido que si miráis al suelo solo veis lo que otros quieren mostraros, pero si levantáis la vista veréis que las posibilidades son mucho más interesantes. Que no os lo cuenten, mirad siempre hacia arriba.

Roberto, Víctor, David, Mohcine, Koke... mucha suerte y ¡  hasta siempre ¡




Dune du Pilat et Arcachon

Tras los 30º del viernes, Meteo France amenazaba con descenso brusco de temperaturas y lluvia por todos lados. Para demostrar que la meteo aún no es infalible organizas un viaje a la playa retando estas previsiones tan agoreras. Y atinas. Solecito y nada de lluvia, solo arena, mucha arena, la mole de arena más grande de Europa, que ahí es ná.

Somos siete con Carolina, así que no nos queda otra que alquilar un coche de siete plazas, un Dacia Logan de superlujo con elevalunas eléctricos y...ya, hasta ahí los lujos. También viene Andrés Calamaro cantando pero ése solo ocupa espacio en el CD. Ahí tenéis a los muchachos bien contentos en la casi limusina.

 
 Y en la Duna pues como siempre, que si subimos corriendo porque esto no es ná pero joer Luis que casi me axfisio, que si bajamos corriendo como kamikaces y milagrosamente no hay daños que destacar, que si bah pa qué me voy a echar crema, que que rojo me estoy poniendo… en fin, mañana llegarán a casa con un envidiable color de guiri-inglés-recién-llegao-a-la-playa.

Anthony e Isaac se nos unen para comer en Arcachon. Si en el parque advierten expresamente “prohibido hacer pic-nic”, en vez de un pic-nic francés saca el chorizo y la patatera que de eso no pone nada. Luego ya si eso, por gastar algo, te llenas de glamour y te comes el postre en las escaleras del Casino de Arcachon

Y sí, se acabó, en una horas estamos en casa. Y ya desde allí haremos la última entrada de esta expedición, hoy no da para muchas despedidas, mientras escribo esto hay un movimiento escalofriante de maletas, y, estimado lector, quizá tú seas uno de esos  perjudicados que no recibirá botella de Bordeaux porque el equipaje sobrepasaba los 20kgs y, por no tirarla, nos la acabamos de beber.

Bordeaux



Seguro que estás deseando darte una vueltecilla por Burdeos, pues hoy toca. Dicen que Burdeos es como un pequeño París con la ventaja de que aquí no hay parisinos.

 Ya te aviso: si lo que quieres es información cultural de cierta calidad recurre a otros sitios más adecuados, aquí muy rigurosos no somos con ese tema. Sin embargo, si quieres ver a un tío volando en el barrio de Chartrons has llegado en el momento justo.

 En tu primer paseo por Burdeos no descartes cruzarte con unos asturianos tocando la gaita. Y es que esto, aunque no te voy a negar que está lleno de franceses, a veces resulta muy familiar.

 Y si no, ponte en la ventana de nuestro piso una noche de jueves a sábado y tarde o temprano oirás cantar, camino del Paludate (zona de copas), la de “mi mono Amedio”, “la abeja Maya” u otras de similar corte musicofestivo, haciendo las delicias de todos aquellos que quieren dormir en Cours de la Marne.
 Así que en vez de acostarte te vas a Place Victoire a cenar con los franceses y a hacer esta foto titulada "¿pillas wifi?".


No te voy a engañar, hemos sido bastante poco ordenados a la hora de ver la ciudad. Si haces una excursión a otra ciudad te la recorres enterita, pero aquí como vas a estar un mes, lo vas dejando, lo vas dejando...Solo el primer día hicimos un conato de recorrido turístico para que los chavales se hicieran una idea de donde está cada cosa pero vas y te encuentras una especie de plano en 3D y ya parece que cumples, el resto poco a poco.

Así que en realidad han ido viendo la ciudad de pasada: Place de Quinquonces, Hotel de Ville, Opera...a alguno casi le tienes que agarrar por la oreja para meterlo en la magnífica Catedral de St. André, joya del Gótico francés donde, a poco que te fijes, puedes ver a David y Víctor rogando al cielo para que el finde haga bueno y podamos ir a la playa.


Y ahora, señores viajeros, síganme hasta la postal típica de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad para detenernos en el lugar preferido de los turistas y paseantes:  "Le Miroir" (el espejo), consiste en una explanada junto al rio Garona  donde puedes ver reflejada la impresionante  Place de la Bourse, a no ser que se pongan en medio los muchachos en plena operación de "vamos a hacer una portada de disco"...y ahora que tienen portada solo queda ponerles nombre.



ROBERTO PLAZA

"Impeccable", aunque tú la leas en español la misma palabra existe en francés y con esa palabra el Jefe de Rober resumió mi visita de seguimiento a su taller. Lo malo de ser bueno es que al Jefe de taller se le pase por la cabeza quedarse con el muchacho y que se lo suelte así a dolor sin consultar con el propietario. Aunque como reconocimiento ahí lo tiene: en unos días se ganó la plena confianza profesional y estima personal de toda la empresa. No solo en la empresa. Este simpático montehermoseño se mueve con soltura en la relaciones sociales que se van generando con el Proyecto, siempre cala su simpatía y siempre te hace quedar bien. Y en casa no deja de sorprender: que si unas lentejas, que si unos crepes, que si... espera, espera, mejor nos lo cuenta él:

DAVID MÓDENES

"¿Tienes otro como éste?", yo no sabía muy bien qué me querían decir cuando  así me recibieron en Citroën en la última visita de seguimiento, pero la amplia sonrisa del Jefe de Taller me hacía presagiar que David estaba dejando el listón muy alto. El único taller que no tenía referencias previas de nuestros alumnos nos acababa de abrir las puertas para repetir experiencia al año que viene, siempre, claro, que le enviásemos otro como David. No sé si lo encontraremos. Nosotros confiábamos en que David  nos dejaría en buen lugar: tan trabajador, tan obediente, tan responsable,  tan callaito... aunque es quitarse el mono y te encuentras con un David fiestero, con muchas ganas de pasarlo bien...y dispuesto siempre para un póker . Te dejo con él:

VÍCTOR LÓPEZ.

Cuando te encuentras con una persona que intenta facilitar siempre las cosas, con trato afable, y con gran generosidad tanto material como personal, no te queda otra que felicitar públicamente a esa persona por su actitud. Así que, felicidades Víctor ¡. Siempre dispuesto a colaborar, o a compartir su ordenador con los demás,o a descargar el watsapp en el móvil del profe, o a enseñar malabarismos tecnológicos...ni aunque le tires un café por encima se le borra la sonrisa de la boca. Solo hay que ir a su empresa y verlo interactuar con sus compañeros para saber que está feliz, gozando y aprendiendo de esta experiencia. Y en la empresa, como no podía ser de otra forma, encantaitos con Víctor. Creo que te quiere contar más cosas...

MOHCINE OULAD

Mohcine postuló su candidatura  al Programa el año pasado, y al final ha sido él quien ha ocupado la única plaza del Ciclo Formativo de  Instalaciones Eléctricas de esta edición. Los otros cuatro se conocen bien porque  comparten aula desde hace dos años por lo que para Mohcine todo ha sido mucho más nuevo, que no difícil. Su sola presencia aporta una cultura distinta haciendo del Programa una experiencia mucho enriquecedora para todos. Está aprovechando esta experiencia “a tope”, como diría él, y nos alegramos de tenerle entre nosotros. Aquí os lo dejo:

JORGE CURIEL

Ya sin profe que los amenace continuamente con terribles y crueles castigos, los muchachos han quedado libres de yugo opresor. Ni el bus, ni el tram, ni el idioma les asusta, y, además, ya cuentan con ciertos conocidos en Burdeos por si hay algún problema (que NO los va a haber). Si las comunicaciones telemáticas nos lo permiten, esta semana tendremos un testimonio de la experiencia de cada participante.  ¡ Chiquitines, sed buenos ¡...


El más peque este año es Jorge, lo reconocerás en casa porque siempre tiene un móvil en la mano para comunicarse con su chica. Que no te confunda su cara de niño: cuando pega una voz tiembla toda la casa, “es que, Luis, en mi pueblo hablamos así”, y ante semejante coartada qué se puede hacer. Cuentan en Robledollano que ya desde el año pasado Koke tenía claro que quería meterse en este programa. Así que como una hormiguita se lo fue currando hasta que le dimos el “sí” allá por octubre. Jorge es impronunciable para los franceses así que Mr.Lebourg le bautizó Georges en el taller. Solo tengo una queja de él: no ha traido queso de los Ibores pa enseñar a estos franceses lo que es bueno. Te dejo  con Jorge, Koke, o  Georges, como prefieras:

Journée "Beau Rochas"

Hoy nuestros chicos han sido los más listos de la clase, los que más sabían, los que mejor se desenvolvían. Aunque mucho mérito no tiene: la clase era de español. Supongo que no hay mejor forma de ver la dificultad de un idioma que oir a otros balbucear tu lengua, también sirve para quitarte esa vergüenza tonta que tenemos los españoles a hablar en otro idioma. Por cierto, estamos en el Lycée Beau de Rochas. Hoy los alumnos de automoción, en vez de hacer las prácticas en las empresas, realizan inserción académica en el Lycée Beau de Rochas. Pero como hemos llegado justito a la hora, primero a comer en la cantina, que nos invita el insti.
Ya comiditos les espera la clase de español, en la que, sin repasar ni nada, serán los más avanzados de la clase. Los mi pobres esperaban una clase llena de chicas donde ellos serían los protas, lástima que la única chica de la especialidad de "Ventas" (de Automóviles) hoy no haya asistido a clase, así que como en casa: to tíos. Si en la clase de español no sacas un tema interesante lo de "me llamo fulanito y tengo tantos años" se acaba enseguida y es bastante aburrido así que, con permiso de la profe, los senté juntitos y les animé a compartiesen otras informaciones. Enseguida empezó una comunicación fluida y muy interesante sobre"¿cómo se dice tiabuena?" "¿dónde van las chicas los findes?"... y todo eso.

Son las 14:30, toca clase de "Sistemas de Transmisión y Frenado", hoy cambian a Raúl por Pascal. Primero algo de teoría, para que yo me empape de que si el freno va duro es porque no le llega el vacío al servo (ahí queda eso). Y ahora ya estamos preparados para ir al taller. Pascal los ha repartido para que cada español esté con una pareja francesa, los nuestros  más chulitos que un ocho porque saben bastante más que los alumnos franceses (es su primer año en su FP no específica), así que hoy se han sentido profes soldando cables, colocando filtros y centralitas, descubriendo fugas de vacío, montando una transmisión...

Para rematar la faena quedamos con algunos profes y con la familia Pradeau para cenar en "La Cossolette", donde por 15 € puedes comer 5 platos de gastronomía francesa entre dos despedidas de solteros. Víctor recuerda emocionado qué orgullosa estaría su madre si le viera comer "verde".

Tras la cena, una cervecita belga y unos a acostar y otros...pues no sé. Pero los acabo de contar, están todos.




GRUPO DE TRABAJO ERASMUS FP , SILISTRA (BULGARIA)

¿Alguien con nociones de búlgaro en la sala? Al menos en la foto me han puesto en todo el medio !!

 

Saint Émilion... et Saint Pascal

Quizá si no leyeras este blog nunca habrías sabido que el 8 de mayo de conmemora el Día de la Victoria (de la II Guerra Mundial) y que en Francia es festivo. Y ya está Pascal aprovechando la efeméride para enseñarnos mundo. Como este año no tenemos furgoneta ha de contar con algún otro profe que se preste. Quién mejor que Pilar, la profe de español del Lycée.




Saint Émilion es un bonito pueblo en el Valle del Dordoña famoso por sus vinos. Aquí los chavales aprenden que la palabra Château (pronunciado "cható") no solo significa castillo, sino también bodega y de ahí que en todas las casas ponga Château, y de ahí (según Roberto) que en Montehermoso se pida un "Chato" de vino (¿?). Es que estos muchachos tan pronto meten las narices en interpretaciones semánticas como que meten las narices en un tubo para oler no sé qué cosa  para acostumbrar el olfato a catar el buen vino (míralos en plan oso-hormiguero-buscando-termitas).
 
En este pueblo hemos visto que hay vinos que cuestan 10.000€ por botella, indiscutible muestra de que la estupidez humana no conoce límite. Lo que si tiene fin es el pueblo, así que mejor nos paramos a disfrutar de un vinito (14€ la botella, que ya está bien¡) y Pascal se acuerda de que en este mismo sitio estuvimos con Inma, y que le dé recuerdos. Desde aquí se los lanzo para que los pille calentito.

Un coche tiene que volver a Burdeos porque Pilar tiene que ir a un homenaje a un republicano español que murió defendiendo el puente de piedra de Burdeos en la lucha contra Hitler. El Ayuntamiento realiza un acto en este Día de la Victoria y nosotros le rendimos nuestro particular homenaje mencionándolo en el blog. Mohcine, Jorge y David se facturan voluntariamente a Burdeos. En el otro coche nos vamos a tomar un vino a casa de los padres de Pascal, en mitad de la campiña

. Y como el que dice a tomar un vino también podríamos decir a clavar postes, a sembrar tomates, a arrancar hierbas, a conocer los viñedos... sí,sí, todo eso pasó en un rato, también lo del vino. Desde luego Roberto y Víctor no se esperaban semejante inmersión sociolaboral en la Francia rural. Ni menos que tuvieran que cambiar una rueda a la sobrina de Pascal porque acababa de estrellarse "por evitar a un gato". Ahí los tenéis mientras la sobrina y su amiga miraban embelasaitas la calidad (profesional) de nuestros chicos (el hecho de que se fueran contra un árbol al dar marcha atrás hizo sopesar a los muchachos la conveniencia de montar con ellas hasta nuestra siguiente parada).


"Ahora a cenar a casa" , dice Cristine. Así que a casa de los Pradeau. Una cama elástica pone a prueba la agilidad de Roberto y Víctor. La misma cama los pondrá en evidencia cuando Alexis y Mathilde (hijos de Pascal) hacen una demostración de para qué sirven 12 horas de entrenamiento semanal de gimnasia deportiva y de danza clásica respectivamente. Para remediar su herida autoestima, Víctor me reta a un ping-pong y le pego una paliza que no sé si ponerlo por aquí porque lo mismo se me hunde del todo




Y tras tanto ajetreo, a cenar.  A compartir vino, quesos, foie,  y costumbres gastronómicas y sociales...en francés.

 Míralos ahí en plena inmersión sociocultural, parecen de la familia.

Kart System

A las 6:20 comienza a sonar el primer despertador, ahora son las 7:30 de la mañana y el último en salir de casa acaba de cerrar la puerta, míralos desayunando con caritas de sueño. Te lo digo para que sepas que aquí principalmente se curra, el resto de las actividades constituyen un complemento cultural y social para hacer del proyecto un aprendizaje integral (...y una experiencia inolvidable).

Ya otro día te hablo del curro, hoy te voy a contar que esto de ir a los Karting se está convirtiendo en una aventura peligrosa, y si no repasa lo que nos pasó el año pasado y lee con atención el estremecedor relato que tienes por delante.

"Yo no me pierdo nunca", dijo Víctor cuando, antes de salir, les advertí que si habían visto cómo se llegaba que yo en estas instalaciones no había estado nunca. Como el muchacho ha demostrado sobradamente que tiene buen sentido de la orientación nos ponemos en sus manos. Hasta el final del tranvía todo es muy fácil.

Te ubico, estamos en pleno campo con algún polígono industrial, zonas de ocio y hoteles. Yo, que soy más espabilao que pa eso soy más viejo/listo (adjetivo a elegir) al bajar del tranvía me pillo una bici del servicio de préstamos del que soy socio. Así que voy haciendo de expedicionario mientras ellos van andando. Al fin logro enfilarlos por el camino correcto. Te adelantas porque tienes que encontrar un lugar donde dejar la bici. Llegas a los karting y no hay aparcamientos del servicio de préstamo para devolverla por lo que tienes que volver de donde saliste para dejarla. Intentas atajar por un camping de caravanas y cuando pedaleas entre hogueras y mercedes negros ya caes en la cuenta de que estás en mitad de un poblado gitano con una bici-con-cestita y con miradas de "hay que estar alelao para pasar por aquí" (más tarde me dirían que allí no entra ni la policía).  Salí intacto de purita pena que daba. Perdonadme si no me bajé para hacer fotos.

Llego al tranvia otra vez y pillo un bus que hace el mismo recorrido que hice con la bici. Por segunda vez llego al karting. Los intentos llamar pero ¡sorpresa!... el móvil está en casa. Así que entro y, menos mal, los chavales están ya compitiendo en las pistas. Te pones de reportero gráfico a hacer fotos. Cuando acaban te vas a la meta a seguir haciendo fotos mientras se quitan el casco.Y allí aparecen mis chicos mucho más rubios, más anchos y hablando rumano. Atino a decir: "excuse moi, je me suis trompé" (perdón, me he equivocado) y salgo pitando por temor a represalias.


Otra vez hasta el bus que me deja en el tranvía que me lleva a casa donde tengo el móvil. Por fin puedo hablar con ellos: "Estamos en un Ikea pero no sabemos dónde"...al menos no atajaron por el "camping". Otra vez al tranvía que me lleva al bus que nos llevará hasta al karting. Así me los encontré, reventaitos de correr los campos del extrarradio de Burdeos sin llegar a su destino.





A las tres horas y media desde que salimos todos juntos de casa llegamos a Kart System  (mismo tiempo que para llegar a Paris). ¿Mereció la pena?... tú a unos alumnos de automoción los sientas en un kart que pete bien y podrás ver en sus caras el mismísimo reflejo de la felicidad más absoluta. Y por lo visto es contagiosa.

(Prometemos vídeo de la competición, te anticipamos que la cosa estuvo muy reñida. Se admiten apuestas)



Paris

Te dejé en Montparnasse en la entrada anterior. Aún nos quedan por delante más de 1000 escaleras por subir, colas que soportar, collejas por dispensar, y muchas cosas por aprender, como por ejemplo que estos niños son unos blandos y que el profe les adelanta en todas las escaleras y que todo el rato "Luis, cuánto queda que estoy mu cansaaaao" (con esto hago justicia al poco riguroso comentario de  Roberto de la anterior entrada).

 Si desde Montparnasse te pillas el bus 82 pasas por delante de los Inválidos para decirle a los chicos que ahí está enterrado Napoleón, y te plantas en un plisplás en los Champs de Marne, que dicho así quizá no te diga nada, pero tienes enfrente el andamio gigante más visitado del mundo: Tour Eiffel.

 No siempre pasa, pero a veces aparece un familiar becado en París que nos acompañará de guía.  Hoy a la expedición se suma otro Clemente, Rodri . Mohcine se presta voluntario para una arriesgada misión: flanquear las tropas enemigas para atrincherarse en las temibles e interminables colas de acceso a la taquilla, es decir: pa colarse (esto - niños que nos leen- no lo hagáis nunca, en nuestro caso esta totalmente justificado porque no tenemos tiempo, por tanto es un claro ejemplo"incivismo por fuerza mayor"). Cuando te quieres dar cuenta estás subiendo las 700 escaleras hasta el segundo piso de la Torre para luego pillarte el ascensor hasta la cima. La vista es magnífica, grandiosa, espectacular... "si escupes desde aquí matas a alguien", enfin cada uno es muy libre de tener sus propias sensaciones, también Víctor.

Por el camino al Arco del Triunfo una chica se ofrecerá gustosa para echarnos una foto a todos juntos. Si Jorge la hubiese escuchado hablar seguramente hubiese pensado que era sudamericana y no hubiésemos tenido que oir  (avergonzaitos) mientras nos hacía la foto:  "joer, qué buena está la (...) china" (versión dulcificada para no herir susceptibilidades). En su castigo, aparte de la colleja, vino una rumana y le quitó la cocacola que se acababa de comprar.
No sé si los vais a distinguir en la foto, pero ahí están encima del Arco. Míralos gozando de  las mejores vistas, en mi opinión, de Paris.

Ahora al Metro, que hay que ir hasta Nôtre Dame. Algunos la conoceréis por ser la Catedral de París, otros por ser el escenario de la peli del Jorobado de Nôtre Dame. Sin darte cuenta ya estás encaramándote a lo más alto para fotografiarte entre las gárgolas, meterte en el campanario, y sufrir 300 escalones interminables de angustiosa escalera de caracol.

Por la orilla del Sena descubres que puedes comprarte una boa constrictor o una mantis religiosas en una cajita, afortunadamente se decantaron por "souvenirs" más convencionales. Y entre bichos y coches que tiran motos se te hace más entretenida la caminata. Ya está Rodri explicando que lo que tienen delante fue Palacio Real,  y "¿para qué quería Napoleón III un palacio tan gigantesco?", pues para meter a la Gioconda y otras cosinas más y convertirlo en el museo más prestigioso de Francia: estamos en el Louvre.

 Si en una plataforma pequeñita se intentan subir cinco tios, enseguida vendrá la choni de la despedida de soltera para quererse amarrar a los mozos,´mírala que feliz entre tantas manos.

Un paseito por las Tullerias nos lleva a mirar el reloj,  hay que volver a Montparnasse.

"¿París en un día?, imposible", oiréis decir a muchos turistas... pues aquí lo  tenéis, os dice un viajero.

TGV (Train de Grand Vitesse)

 Después de toda una semana levantándote a las 6:30 llega el sábado y haces pues lo normal: te levantas a las 4 de la mañana, que es una forma de decir que has hecho una pausa entre un día y otro para que no parezca que estás en el mismo día interminable.
 La razón de semejante atropello a la razón es que nuestro tren está a puntito de salir, ahí los veis,!tan felices¡ , a pesar del madrugón .Puesto que nuestro Programa presume de cuidar, además de la parte técnica, la vertiente humanística  no nos queda otra que hacer concesiones al turismo cultural, y lo bueno es que no te pesa que te quede por delante 600 kms pues te hace ilusión montar en el TGV (nuestro AVE, versión francesa).

 Si vas a atravesar Francia de sur a norte en un tren de alta velocidad puedes optar entre dos cosas: a) disfrutar del paisaje que te ofrece la ventanilla (Poitier, Nantes, Valle del Loira...), b) echarte una buena siesta que el día va a ser muy largo. Ya podéis imaginar la elección mayoritaria.


Menos mal que al menos se levantaron un ratín para conocer el vagón-restaurante para que David dijera, en menos de dos minutos: "el camarero no se ha enterao, esto no es café sino chocolate"  y (me voy a pedir otra cosa) "este café es agua sucia".









Llegamos al destino y es salir de la estación y ya estamos alucinando: la Tour Montparnasse.

Sí, estamos en París.

Lycée Beau de Rochas

 Los hechos se suceden sin ningún respeto a la secuencia narrativa del blog, hecho que condiciona que hoy os cuente lo que pasó el lunes sin ruborizarme ni nada por este desorden temporal. Como ya sabes, el lunes hubo puente en alguna empresa, no así en el Lycée Beau de Rochas donde nos esperaba nuestro socio Pascal.

Yo en el Beau de Rochas ya entro como Perico por su casa, así que fui directamente a los talleres del instituto para escuchar los primeros "haaala" de mis alumnos de automoción.Yo dije lo mismo la primera vez que entré en ese peazo taller esperando encontrar a algún Pascal para que me ayudara con las empresas. Eso hizo y más, así que le he traido una Torta del Casar de las más grandes que encontré y se la ha despachao de una sentá con su esposa diciendo todo el rato "delicieux !" y ahora están medio malos del atracón.

No sé que les hemos hecho nosotros, pero en este Instituto siempre nos tratan como si fuéramos una  misión diplomática de primer nivel. Así que me fui a ver al Director para obsequiarle con un elegantísimo Certificado de gratitud firmado por mi Dire y fabricado por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de mi ordenador personal. Afortunadamente, Mr.Dumas no sufrió cortes de consideración cuando metió la mano en un improvisado (y patético) envoltorio y se encontró con varios trozos de finísimo cristal esparcido por el horrendo paquete. Pero oye, que le gustó. Tan encantado quedó que metió a los chavales en su despacho y les regaló unas gorras elegantísimas, además de invitarnos a un "lunch" más formal para otro día. Previendo yo ese día he traido un surtido de ibéricos extremeños para demostrar que podemos mejorar nuestra labor consular.

Ahí los veis tan entretenidos en el taller de camiones (nuevos). Pero Pascal  tenía clase y va y se le ocurre que, antes de irnos, los chavales entren en su clase para compartir con los alumnos franceses su experiencia y para que hablen entre ellos. Si tu pones a 10 alumnos franceses frente a 5 españoles, con tres profesores entre medias,  y les dices: "hala, hablad y compartid", pues posiblemente ocurra que se observen unos a otros con mirada idiotizada (como seres de otra dimensión)  y que sean los profes los que hablen para salir de semejante tensión internacional. Los profes... y Roberto. Va el tío y se dirige al público francés para preguntarles que cuál era la duración de sus prácticas. Quizá a la primera no le entendieron, pero olé sus ...  uf, casi se me olvida que este es un blog de clase.