Solo ha pasado un mes desde aquel primer día de nervios y tensión, un mes que ha resultado muy corto para los participantes. Un mes que, a nivel laboral, se ha saldado con felicitaciones de todas las empresas de acogida y que para los chavales supondrá una magnífica carta de presentación de sus méritos profesionales.
A nivel personal quizá todavía es demasiado pronto para asimilar la intensa experiencia que han vivido en estas últimas semanas. Han empezado a intuir que las fronteras, aparte de en los mapas, están en las cabezas, y cuanto más se viaja más tienden a diluirse. Han convivido con otros colores, otros aromas, otras sensaciones, otros sonidos, otra cultura...y, sin querer, tu mente se vuelve más permeable, tu prejuicios más cuestionables, tus aprensiones más inconsistentes. Tu mundo más amplio. Perdonen los familiares por no advertir de estos efectos secundarios, entiendan que aún estamos en fase de prueba de este medicamento.
Felicidades a todos por vuestro comportamiento, por dar vida a este Proyecto, por vuestra valentía de aceptar este reto, por vuestras ganas de crecer...y por mirar hacia abajo cuando yo os lo dije sin sospechar que esta foto ilustraría vuestra despedida. Seguro que habéis aprendido que si miráis al suelo solo veis lo que otros quieren mostraros, pero si levantáis la vista veréis que las posibilidades son mucho más interesantes. Que no os lo cuenten, mirad siempre hacia arriba.
Roberto, Víctor, David, Mohcine, Koke... mucha suerte y ¡ hasta siempre ¡





